Debates en Radio Klara 2013

Os dejo aquí la recopilación de mis participaciones en el programa Lliure Directe durante el año 2013:

04.01.2013: Violencia de Género, Justicia y Suspensión del Concierto Nazi en el BlackNote. Además de seguir recordando al compañero #Alfonlibertad

http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-04-01-13_md_1688460_1.mp3″

15.02.2013: Hablamos sobre la primavera valenciana, la ILP, el derecho a la vivienda, el liderazgo y unos breves comentarios sobre el maquillaje Talegón para la izquierda que no se encuentra porque no sabe donde buscarse

http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-15-02-13_md_1792530_1.mp3″

15.03.2013: Hablamos del Papa, de la sentencia sobre desahucios de la UE, de Dolors Carrasquilla y, por supuesto sin miedo, de los líos de IU-CM con el IRPF

http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-08-11-13_md_2536735_1.mp3″

12.04.2013: Debatiendo sobre Camisetas y oportunidad, II República, Decreto antidesahucios Andaluz… Y recordando que hace veinte años que nos robaron a Guillem Agulló
http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-12-04-13_md_1947090_1.mp3″

31.05.2013: Hablamos de la Troika, de la Huelga General en Euskal Herria…

http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-31-05-13_md_2093858_1.mp3″

19.07.2013: Escuchamos y hablamos de la rueda de prensa de la exigencia de libertad para las cuatro detenidas el 18J. Y hablamos del insportable lastre de la corrupción

http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-19-07-13_md_2227533_1.mp3″

20.09.2013 Hablamos del nuevo crimen gubernamental, también llamado reforma de pensiones; y de la orden de captura de cuatro torturadores franquistas

http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-20-09-13_md_2377988_1.mp3″

08.11.2013 Triste día, obligados a hablar del cierre de RTVV

http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-08-11-13_md_2536735_1.mp3″

27.12.2013: Día variado: Discurso-burla de Juanca, Congelación criminal del SMI, tarifazo eléctrico y pasión retrógrada de Gallardón sobre la nueva no-ley de IVE

http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-27-12-13_md_2675011_1.mp3″

Al final Marx no mentía

(Artículo de opinión publicado originalmente en SPQ, a quienes agradezco sinceramente el espacio de expresión)

Hace tiempo leí un tweet de mi amiga Paula muy revelador:

Paula #RTVVNoEsTanca  PaulaRuMar  en Twitter

 

Y esa es la realidad, pero no la sorpresa. Llevamos años condenados a escuchar un único mensaje sobre el mal y el bien, un discurso oficial de sacralización del liberalismo como promesa de futuro y bienestar que nunca se sostuvo sobre ninguna realidad, sino sobre una inmensa maquinaria de propaganda que redujo todo a un pensamiento único, oficial y hegemónicamente aceptado.

Mientras tanto el mundo se comportaba, especialmente en lo económico, como Marx había explicado hace ya casi doscientos años: La riqueza crecía aparentemente, pero cada vez se repartía peor. Los beneficios de épocas de supuesto crecimiento se construían sobre el endeudamiento y el falso sueño americano de la inmensa mayoría de la población occidental. Y ahora los nuevos beneficios de la crisis se materializan en la destrucción de ese sueño y en la transferencia de los fondos de millones de personas hacia los mismos, auténticos y únicos beneficiarios de la expansión anterior. Hemos sostenido su beneficio en nuestra aparente riqueza y lo volvemos a hacer en nuestra innegable pobreza.

El capitalismo y el sistema de mercado son sencillos. Muy sencillos. Se basan única y exclusivamente en el incremento del beneficio, mediante la vía que sea. Las personas nunca hemos sido el fin del sistema, porque no somos ni producto ni beneficio, sólo sujetos de extracción de  plusvalía. El único objetivo es ese incremento y para garantizarlo el sistema no dudará en aprobar la ejecución de personas, la muerte en vida de millones de ellas, retirándoles la tarjeta sanitaria, desahuciándolas, recortando todo el sistema social, condenándolas a la ignorancia y a la pobreza mediante el servilismo de los mercenarios oficiales –que sustituyen en los partidos del régimen a los políticos– que aprietan el si en sus escaños. Nuestros derechos sólo poseen valor de cambio, perdiéndolo cuando dejan de sostener ese beneficio.

Nos empujan a la esclavitud. Nuestros niveles de dependencia del sistema son absolutos. No tenemos apenas vías de supervivencia, oscilando cada vez en mayor número entre la marginalidad y la pobreza extrema o la supervivencia ajustada de una pobreza menor. Esa es la sencilla realidad capitalista: la mayoría somos cada vez más pobres y lo venimos siendo día a día desde hace años, aunque sea ahora la primera vez en mucho tiempo que muchas personas asumen su realidad y abandonan el falso reflejo del sueño liberal. Mientras y paralelamente la minoría es cada vez más rica y más minoritaria. Nunca, absolutamente nunca, ha habido una concentración de riqueza semejante en tan pocas manos. Nunca. Ni siquiera cuando no existía ni la democracia ni la ciudadanía, cuando la esclavitud o el sistema feudal eran la norma, se dieron estas concentraciones tan espectaculares de riqueza. Reiterémoslo: nunca ha habido tanta pobreza en el mundo, ni tanta hambre, ni tanta desigualdad. Y ello en un momento en que producimos más que nunca y tenemos mayor capacidad tecnológica que nunca.

Marx al final no mentía. El Capitalismo sólo se sostiene sobre un beneficio infinito, sobre un ansia imposible de frenar. Nunca ha tenido como fin la persona, sino el beneficio. Es su Dios y su razón de ser. Y ello sólo se construye consiguiendo que las personas sean cada vez, cada día y cada vida más pobres.

Los Comunistas no te van a quitar nada porque no tienes nada. Todo es un préstamo de un sistema que no dudará en recuperarlo en cuanto lo necesite para incrementar su beneficio. Y no podrás acabar nunca de pagar los intereses.

Porque tú no eres más que una herramienta para obtener beneficio.

Y es imprescindible que lo entiendas.

Y empieces a comprender porque el género humano es la Internacional.

Recopilación debates en Radio Klara 2012

Os dejo aquí la recopilación de mis participaciones en el programa Lliure Directe durante el año 2012:

9.11.2012: Desahucios, Huelga y Violencia

http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-09-11-12_md_1562108_1.mp3″

 

30.11.2012: “Radicalismo” en Las Provincias, Indulto Mossos, Desahucios y #discapacitatenmarxa

http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-30-11-12_md_1615832_1.mp3″

 

21.12.2012: “Fin del Mundo, Conspiranoias y X Asamblea Federal de IU” (sin relación entre el segundo y el tercer tema ;))

http://www.ivoox.com/divendres-tertulia-21-12-12_md_1664666_1.mp3″

Qué fácil es decir estupideces

Siempre he pensado que no hay nada más fácil en la vida que ser del Partido Popular. Siempre inventándote realidades y datos, mientras tu organización esquilma y privatiza todos los servicios e ingresos públicos para garantizarte algún sueldecito de liberado desde los 20 años por no hacer nada, salvo, quizás, decir estupideces aprovechando que te han dado un cargo que sirva para poner como firma al publicarlas.

Obviamente es mucho más fácil ser del Partido Popular que de ninguna otra organización. Piensa que puedes llegar a Ministro de Economía después de participar en empresas completamente ruinosas, matrices de la crisis económica global; o a Ministra de Trabajo sin haber trabajado nunca, pero conociendo de memoria el Rosario, piedra angular de la política de empleo del Partido Popular. Porque aquí conseguir un trabajo desde que esta gente gobierna ha devenido más en milagro que en cualquier tipo de vinculo con la capacidad.

Piensa que si no eres del Partido Popular no vas a llegar a vicesecretario de nada sin conocer la diferenciación entre gratuito y gratis. Pero para ello tendrías que saber algo de economía o ser familia de algún ministro, la otra gran vía hacia el empleo en España.

Pero, realmente, lo que explica que es mucho más fácil ser del Partido Popular que de ninguna otra organización, es que puedas permitirte escribir artículos burdos, simples, demagógicos y ridículos sobre IU. Porque, precisamente, la estupidez lleva al ridículo propio y colectivo. Alguien debería sentarse y explicarles un mínimo de economía a algunas personas, un mínimo simplemente de lógica que sirviera para entender la realidad. El principio de fiscalidad progresiva parte de la existencia de un sistema económico que parte de la desigualdad y se nutre de ella, primando siempre al que más tiene que es, también, fíjate tú, quien más beneficio obtiene del sistema público. Resulta que ese “todo gratis” que algunos tanto desprecian es sobre lo que se sostienen gran parte de los beneficios de las empresas, ya que es el Estado quien genera infraestructuras, servicios y salarios complementarios que permiten el desarrollo, producción, distribución y creación del mercado del que se nutren las empresas capitalistas. Es decir, un “todo gratis” para ellas. O alguien es tan idiota de creer realmente que los beneficios de las empresas no se construyen sobre una infraestructura a todos los niveles pagada con fondos públicos. El debate, por cierto, gira en torno al uso de los recursos del Estado. Si en Hospitales o en chorradas estilo Fórmula 1, Ciudad de las Artes y las Ciencias o Aeropuertos sin aviones. Por eso es ridículo y patético hablar en España de un conflicto público-privado en lo económico y en lo productivo. Aquí, realmente, lo único existente son estrategias para desviar fondos públicos (que sufragan servicios públicos) a manos privadas, hasta devenir una falsa privatización que conduce a la quiebra del servicio, una vez ha sido esquilmado por aquellas manos que luego pagan en sobres los sueldos correspondientes.

Para escribir estupideces es siempre mejor callarse. Siempre. Si perteneces a una organización política que se niega a proteger a la ciudadanía de su país ante las agresiones de países como Estados Unidos o Israel, que sigue sin protestar ante Estados Unidos por sus más de 3500 personas en el corredor de la muerte a día de hoy, o que incluso en connivencia con el PSOE aparece como un satélite pelota ridículo de EEUU, cállate. Simplemente cállate y no hables de Cuba y de IU sin saber, por ejemplo, que IU siempre ha condenado las ejecuciones en Cuba (igual que en cualquier lugar del mundo) y tu partido sigue protegiendo a los asesinos de José Couso.

Caer en tópicos baratos estilo “usas un iphone y eres comunista” (no voy a perder tiempo explicando conceptos como medios, fines, estrategias o hacer entender a quien no puede cual es la diferencia entre acción colectiva e individual), o menciones ridículas a Corea del Norte o Stalin debería estar ya penado, aunque sólo fuera por aburrimiento. Porque debería estar prohibido ser tan cansino. En serio. Es como esas extrañas mezclas de IU con UGT o Bono. Deberían retirar ya los libros de frases fáciles y ridículas del PP para usar en un foro público.

Alguien debería simplemente explicarles cual es cada uno de los modelos. Para empezar porque el modelo de IU por supuesto que se basa en impuestos, principalmente en aquellos que son directos y gravan en función del capital de cada persona. No se trata de perseguir a pequeños y medianos empresarios. Para eso ya esta el PP, que ha conseguido cerrar más PYME que nadie en la historia de este país.

Es de bajeza extrema hablar del “todo gratis“ y haber regalado lo que habéis regalado. Si, la palabra es adecuada: regalado miles de millones, ya convertidos en deuda pública, a la banca privada. Es de bajeza extrema haber realizado obras como el AVE Madrid-Alicante, a 11,6 millones de euros el Km; o pagarle 94 millones casi en negro a un arquitecto, incluyendo pagos por obras mal hechas o que no se van a hacer; o haber gastado cientos de millones en pifias como la copa América; o mil etcéteras, y tener la desvergüenza de hablar.

Por eso es tan fácil ser del PP y poseer una #doblemoral Porque puedes vivir del cuento durante toda tu vida a costa de los y las demás, que con dinero público mantienen a niños que escriben artículos ridículos y carentes de argumentación o datos, mientras siguen disfrutando de las puertas de doble camino entre lo público y lo privado, o consiguen contratas vaya usted a saber como para gestionar privadamente el dinero público, pero siempre a coste 0 de riesgo.

Antes de decir estupideces es mejor callarse. Cuando participas de un gobierno autonómico que ha provocado una continua caída del nivel de vida de los valencianos, con una renta per capita a la cola de todo el Estado. Cuando encabezas rankings tan horribles como el de la deuda en porcentaje sobre tu propio PIB. Cuando no puedes garantizar ni el pago de los medicamentos a la ciudadanía, que es además la que más posibilidades tiene de ser desahuciada de su casa porque en ello eres también número 1. Cuando tienes el récord de compañeros y compañeras imputadas mientras no hay coachs suficientes para corregir la incapacidad de tu presidente. Cuando has contribuido directamente a la generalización de la pobreza entre miles y miles de personas en este país, que ya sólo pueden esperar ayuda de ONG’S del exterior. Cuando has formado parte del mayor crimen político de destrucción de la dignidad, el bienestar y las condiciones de vida de miles y miles de valencianos y valencianas, ES MEJOR CALLARSE.

Lo malo es lo fácil que es decir estupideces.

Gestionar o transformar: el Dilema de IU en Andalucía

Hay veces en que lamentas no haberte puesto delante de un papel, un teclado o hasta una hoguera de señales de humo, para expresar todo lo que tienes dentro en ese preciso momento. Hay otras veces que no. Y por suerte para mi salud mental esta ha sido una de esas segundas ocasiones.

Cuando hace pocos días el gobierno andaluz, sostenido por mi organización, aprobó un “recortazo” brutal en su presupuesto y, con ello, en su funcionamiento y en sus funciones, debo reconocer que el cabreo inmediato, compartido con muchos compañeros y compañeras, fue espectacular. Mucho influyó la nefasta y cutre -y no se hasta que punto intencionada- noticia narrada como lo fue en Público, mil veces menos completa que en otros diarios como El Mundo. Y ello aunque teóricamente este segundo se sitúe en un espectro ideológico muy diferente.

Nos dominaba a muchos esa frustrante sensación de que siendo la única organización que acude regularmente a los referéndums de militancia como via para decidir gobiernos, esa decisión acaba siendo menos vinculante a la hora de decidir políticas posteriores. El bombardeo crítico que todos y todas recibimos por parte de muchas personas (clasificadas como siempre en dos grupos, aquellas que han confiado en ti o en tu organización y se sienten sorprendidas; y aquellas que, autoubicándose bien en alguna supuesta novedosa alternativa o bien en una izquierda teóricamente más radical, parecen disfrutar más que nadie con errores de tu organización, independientemente de las consecuencias sociales de dichos errores) fue también tremendo. Personalmente, más allá de conversaciones privadas, decidí esperarme para escribir algo y así dar un tiempo a la reacción interna de muchas personas antes de quemar las naves.

Y la reacción llegó. No sólo plasmada posiblemente en el resultado del referéndum interno asturiano (resultado que, y que nadie lo dude, sólo una organización como IU es capaz de tener, aceptar y respetar), influido directamente por esta cuestión. Sino también en la propia Andalucía donde las mismas bases que ratificaron masivamente la entrada en el Gobierno han obligado a la dirección de la organización a rectificar, como se ve en el Boletín extraordinario que ayer enviaron:

Es en este contexto cuando por fin personalmente me atrevo a expresar mi opinión individual sobre toda la polémica. En primer lugar, creo que fue un error entrar a gobernar si no ibamos directamente a la guerra. Porque tendemos a olvidar una cuestión: estamos en guerra de clases. Y no debemos dejar de repetirlo, porque se lo debemos al menos a los más de dos millones de menores bajo el umbral de la pobreza que tenemos en nuestro falso estado del Bienestar. Entrar en el gobierno andaluz sólo tenía sentido para desafiar al Sistema, no para gestionarlo. Hoy se habla ya de 23 mil millones de Euros sólo para Bankia. Dinero que saldrá de provisiones de deuda del FROB y del Estado y que atará el destino de 45 millones de personas al destino de los errores de la Banca. Cuando alguien ha convertido el discurso, la política y el sistema en gestión de la felicidad de los mercados y freno a las pérdidas de beneficio bancario NO puedes seguir jugando a su juego. No se trata de demostrar que podemos hacer mejor gestión y que somos capaces de inaugurar una nueva vía de recortes “más justos”.

Cuidado, el matiz es reseñable: los recortes enunciados por el Gobierno Andaluz (mucho mejor expuestos en la noticia de El Mundo como comenté antes) son absoluta y radicalmente diferentes a los ensayados por otras autonomías. Atacan sueldos altos ejecutivos, recortan gastos protocolo de manera muy importante, redistribuyen mejor el recorte en función de los ingresos, suben impuestos DIRECTOS en función de la renta, garantizan el no despido trabajadores públicos, mantienen el ratio alumnos/aula en educación… NO SON LO MISMO. Eso debe quedar claro y ese argumento es precisamente el manejado por algunas personas importantes de ambas organizaciones (IU y PSOE) para intentar explicarlos a la ciudadanía.

El eje de mi crítica no es por tanto la barata estupidez de comparar a IU-PSOE con PP y decir que todos hacen lo mismo. Menos viviendo en el País Valencià donde la política a seguir es la de continuar destruyendo empleo público, ocupar los puestos de cola de calidad educativa y sanitaria, y utilizar la infraestructura pública como una parcela clientelar a repartir entre tus acólitos peperos. La crítica es mucho más sencilla: No es lo mismo pero TAMPOCO es IU. ¿Por qué? Por decencia y dignidad. La ciudadanía española, la clase del 99%, está siendo desde hace varios años maltratada, castigada y humillada por un conjunto global de falsos dogmas e ideas que buscan cargar sobre todos y todas la culpa de una crisis provocada por el 1% para, no lo olvídemos, seguir ganando dinero. No podemos jugar a su juego y no podemos jugar, mejor o peor, a su sistema. Es la hora del basta. Nuestra deuda pública es baja en comparación con la media europea, y su crecimiento de los últimos años está directamente asociada a la situación del sistema bancario (al que llevamos años suministrando fondos públicos a cambio de nada) y a las políticas seguidas por responsables concretos.

IU NO puede participar de ningún proyecto de Gestión. Sólo de transformación. Mientras tengamos una casa real indigna, que utiliza sus influencias para enriquecerse (O alguien piensa que Urdangarin es el único que ha sacado beneficio económico de esa posición); un ejército que continua desplazado en guerras no declaradas, ilegales e ilegítimas, para atender a intereses alienos al de su ciudadanía; una Iglesia que recibe miles de millones de euros mientras algunos de sus miembros se dedican constantemente a alimentar el odio y la discriminación. Mientras tengamos miles de millones de euros canalizados hacia empresas privadas como los bancos, que continúan practicando desahucios contra ese 99%, en muchos casos bajo prácticas y acuerdos de total estafa y usura. Mientras encabecemos el ranking europeo de fraude fiscal, con cantidades que no sólo acabarían con el déficit sino que permitirían construir un verdadero Estado colectivo de bienestar. Mientras tengamos todo eso y mucho más IU NO puede aceptar ningún recorte más sobre el 99%. No se trata de ayudar al sistema a salir de la crisis, se trata de tumbar el sistema y transformarlo. Si vas a entrar en el Gobierno es para representar la dignidad y la indignación. Es para negarte a recortar un céntimo de Euro mientras lo anterior no cambie. Es para desafiar y plantar cara a los lacayos del 1% que están en el poder gracias a sus mentiras y su demagogia, beneficiando a quien benefician, robándonos día a día un pedazo más de indignidad hasta reducirnos a soldados de la supervivencia. Es para exigírselo a tus compañeros de viaje que siguen negándose estos días a recortar a la Casa Real y a la Iglesia.

Y si no es posible transformar con esos viajantes NO entres en el gobierno.

Recordando la Segunda. Luchando por la Tercera

Muchas veces hablas de la II República y todas las personas de tu alrededor te piden que mires al presente, en vez de al pasado. Es curioso, porque muchas de ellas no le hacen la misma petición a quien hoy nos gobierna y se empeña en hacernos volver a antes de la misma II República.

Hablar de República, recordar la II República no es hablar del pasado. Es plantear el presente y el futuro. Recordar no es volver atrás, es rememorar lo mejor del pasado para que te acompañe en tu presente. Exigir memoria y justicia no es provocar, no es traer el pasado al presente para que se quede. Es leer con dignidad nuestro pasado para construir nuestro presente.

Pero, además, Recordar la II es heredarla. Es recoger su tradición y, aún hoy, es recordar artículos y principios de su ordenación legal que 80 años después aún no hemos conseguido volver a recuperar. Por eso uno no duda en decir claramente que quiere, desea y lucha por una Tercera donde los siguientes artículos vuelvan a estar vigentes:

El discurso de clase

Realmente tenemos miedo de usar las palabras. Y realmente es fácil pensar que nos han ganado esa batalla. Hablamos pero no decimos, no transmitimos. En cambio, el lenguaje práctico parece haberse convertido en un monopolio de nuestro proyecto antagónico.Vivimos en una sociedad donde podemos leer titulares como “Decepción Popular por los resultados en Andalucía”. Y no en un periódico de derechas, sino en uno de esos que teóricamente se ubican en el otro espectro. Por lo visto la palabra popular también la hemos perdido, y ya se asimila directamente a la principal fuerza de derechas de este país. No le hace falta el término partido en el enunciado. De tanto machacarnos con ello se han quedado con ella.

Es difícil de entender. Es, incluso, chocante y asombroso. Tu propia madre descarta tus planteamientos y tus palabras porque son esas cosas de rojos (que por definición han de ser malas), pero, en la misma conversación, ella te sorprende haciéndote propuestas que sólo caben dentro de un programa radical de Izquierdas, basadas en una intervención estatal de la economía y los beneficios, en una regulación estatalista de la economía que muchas personas a diario expresan como solución. Eso si, siempre con sus propias palabras.

Frente a ello muchxs de nosotroxs vivimos en una paranoia doble: atenazadxs por el miedo a utilizar una expresión “inadecuada” o “radical”, por un lado; recitando de memoria, cuando la dejamos escapar, toda nuestra teoría política y económica clásica como quien recita en misa, por el otro. O tenemos miedo de hablar o hablamos para nosotrxs mismxs. Nos encerramos en nuestra cúpula de cristal intelectual (no por nada somos una de las organizaciones con un mayor peso de intelectuales de todo el Estado) y desde allí extendemos recetas mágicas y clásicas completamente válidas para el enfermo. Sólo que éste no se quiere tratar. Han convertido nuestras propuestas en utopías peyorativas, mientras transfiguraban sus propuestas radicalmente reaccionarias en soluciones prácticas y necesarias. No es que lleven razón, no es que les haga falta tener razón. Sólo necesitan convencer al enfermo. Y, mientras nosotrxs estábamos encerrados en las Bibliotecas, ellxs estaban en la puerta de cada consulta entregándolos panfletos mágicos de curanderos que habían sanado a miles de personas en horizontes lejanos.

¿Desapareció entonces el discurso de clase? No, un discurso así nunca puede desaparecer mientras exista la realidad de clase. Y esta es hoy más evidente que nunca. Pero nos hicieron una jugarreta muy jodida. Seguimos hasta la extenuación creyendo en un axioma que resulto erróneo: el contenido prima sobre la forma. Y al final resulta que podemos utilizar la forma para introducir cualquier tipo de contenido. Es más, podemos romper la relación de coherencia entre contenido y forma, podemos utilizar una forma (popular, libertad, igualdad, democracia…) para introducir socialmente el contenido concreto que deseamos, aunque éste sea la negación dialéctica de la forma. Mientras, lxs otrxs, (o sea nosotrxs) siguen quemándose las cejas escribiendo sobre el contenido, analizando la realidad, buscando respuestas teóricas…, apartadxs en su rincón temerosxs de que alguien les rechace por hablar de clase, por hablar de Marx, por hablar de Socialismo (del de verdad, no del de coña). Apartadxs y aisladxs estamos tan a la defensiva y tan calladxs que acabamos estallando en un bar, citando un párrafo del Capital para explicar la última fluctuación especulativa de la Bolsa, convertidxs en él o la friki marxista que pide otra cerveza para explicar la realidad desde un mundo diferente.

Vivimos en la jodida pesadilla Marxiana de la pauperización progresiva del Proletariado, del incremento de la bipolarización de la contradicción básica capital-trabajo, del desarrollo más extremo del capitalismo oligopolista y, crecientemente, monopolista. Maldita sea, es imposible no asumir algo tan sencillo como eso: Marx tenía razón. Las clases existen. Y una de ellas está realizando la mayor ofensiva de su historia, mientras la otra parece esperarla únicamente armada con la inevitabilidad de la dialéctica histórica que, desde las bibliotecas y los documentos, volverá marxistas y protagonistas de la clase proletaria a todas las personas que tan lejos se encuentran.

Desde hace años hemos vivido la redistribución directa de la renta estatal a favor de las rentas empresariales (hoy mayores que las salariales en el conjunto del PIB, por primera vez desde el franquismo); hemos observado políticas multimillonarias con dinero público de subvención de la banca, la contratación precaria y el despido (acentuadas aún más con la reforma, pero no creadas por esta); un IRPF despreciable en comparación con otros países, junto a un incremento progresivo de los impuestos indirectos; una destrucción planificada de los servicios sociales acompañada de su privatización; una completa permisividad ante el gran fraude fiscal que alcanza ahora su culminación última con la amnistía planteada; una conceptualización progresiva de las personas paradas y de las trabajadoras como negativas, criminalizadas o sospechosas, donde ellas son la última respuesta a su despido; una peyorativización total de la política (la nuestra, la de todos) y el sindicalismo; una generalización del individualismo como motor de comunicación política, social y económica; y una hegemonía del discurso conservador y reaccionario como actual y moderno. No lo analizo, sólo lo enumero. Ya hemos hecho miles de análisis.

Frente a ello seguimos ancladxs. Por no haber cambiado el lenguaje, la forma, ni siquiera hemos sido capaces de introducir en él planteamientos revolucionarios del ecologismo y el feminismo que, poco a poco, y con miles de resistencias hemos incorporado a nuestro contenido. Hemos sido capaces de transformarnos, de releernos, de actualizarnos y volvernos no sólo anticapitalistas sino también, y como expresión de ello, feministas y ecologistas, entre otras cosas y siempre con resistencias. Peleándonos por actualizar nuestro contenido ni siquiera nos hemos preocupado de la forma.

Pero el discurso de clase continuaba existiendo. Ellxs lo saben. Llevan años introduciendo en nuestra vida diaria su contenido. No tenían la razón así que optaron por la estrategia del mito, de la generalización popular de una falsa realidad. Forma cercana, contenido escondido. Son una clase social. Estamos enmedio de la batalla más tremenda de la Lucha de clases en muchos años. Porque compañerxs Marx tenía razón. En ello y en sus tesis sobre Feuerbach: “Hasta ahora los filósofos se han ocupado de comprender al mundo. Ha llegado la hora de transformarlo”. Pues resulta que la otra clase también sabe leer. Y a veces escucha al gran pensador alemán mucho mejor que nosotrxs.

Ha llegado la hora de transformar nuestra forma. Ha llegado la hora de volver a aprender a hablar. Ha llegado la hora de comunicar nuestro contenido. Estamos en un mundo 2.0, donde no podemos pensar que nuestros compañerxs por definición conceptual van a seguirnos si no hablamos con ellxs en la calle, en el bar, en las tiendas, en el metro. Y hablar no significa imponer sobre ellxs el peso de la historia, sino escuchar, empatizar, pedagogizar, acompañar y aprender.
Ha llegado la hora de la lucha de clases. Ha llegado la hora de cambiar de frase en la máxima marxista. Resulta que hace años que ellxs están en esa guerra, en esa lucha. Y nosotrxs la seguimos perdiendo.

Ha llegado la hora de transformarlo.

Los datos que no saldrán en TV: El retroceso del Bipartidismo

Aquí tenéis un breve Cuadro Resumen con unos cuantos datos interesantes para estudiar:

ANDALUCIA VOTOS/% 2012 VOTOS/% 11-2011 DIFERENCIA +/-
PSOE 1.513.709 / 39,53% 1.590.844 / 36.57% – 77.000 / + 3%
PP

1.556.166 / 40,64%

1.982.091 / 45.57%

– 425.000 / – 5%
IU 434.693 / 11,35% 359.521 / 8.26% + 75.000 / + 3%
ABSTENCIÓN 2.338.597 / 37,78% 1.823.356 / 29.32 % + 515.000 / +8%
VOTOS/% 2012 VOTOS/% 2008 DIFERENCIA +/-
PSOE 1.513.709 / 39,53% 2.178.296 / 48.41% -665000 / – 9%
PP

1.556.166 / 40,64%

1.730.154 / 38,45% -174.000 / + 2,2%
IU 434.693 / 11,35% 317.562 / 7,06% + 117.000 / +4,3 %
ABSTENCIÓN 2.338.597 / 37,78% 1.605.115 / 26,35% + 733.000 / +11,5%
ASTURIAS VOTOS/% 2012 VOTOS/% 05-2011 DIFERENCIA +/-
PSOE 159.542 / 32,01% 179.619 / 29,92% -20.000 / +2%
FAC 123.676 / 24,82% 178.031 / 29,66 % -55.000 / -5%
PP 107.388 / 21,55% 119.767 / 19.95% -12.500 / +1,5%
IU 68.691 / 13,78 % 61.703 / 10,28 % +7000 / +3,5%
UpyD 18.726 / 3,75% 14.640 / 2,44 % +4000 / +1,3%
ABSTENCIÓN 396.137 / 44,08% 301515 / 33.11 % +95.000 / +11%
VOTOS/% 2012 VOTOS/% 11-2011 DIFERENCIA +/-
PSOE 159.542 / 32,01% 183170 / 29.19 % -23.000 / + 3%
FAC 123.676 / 24,82% 92.549 / 14.75 % +31.000 / +10%
PP 107.388 / 21,55% 222179 / 35.41 % -115.000 / -14%
IU 68.691 / 13,78 % 83.312 / 13.27 % -15.000 / +0,5%
UpyD 18.726 / 3,75% 24.583 / 3.91 % -6000 / -0,2%
ABSTENCIÓN 396.137 / 44,08% 267.889 / 29.72 % +130.000 / +14,3%


Fuentes:

Página Web oficial Resultados Parlamento Asturiano

Resultados Elecciones Generales Asturias 2012

Página Web oficial Resultados Parlamento Andaluz

Resultados elecciones Generales Andalucia

Brevemente, en números y siendo un análisis inmediato, rápido y superficial que podéis criticar:

  1. En Andalucia el PP tiene 190.000 votos menos y el PSOE 670.000, respecto de las elecciones del 2008. IU en cambio incrementa cerca de 115.000 votantes sus resultados (un 36,88% más de votantes). La importante abstención de hoy se traduce así en un progresivo abandono al Bipartidismo.
  2. Respecto a las generales el PP pierde, en apenas 4 meses, casi un 25% de sus votantes andaluces (440.000). El PSOE atenúa su caída pero continúa perdiendo votantes (90.000). De la misma forma IU mantiene su tendencia al alza (+70.000).
  3. En Asturias TODOS los partidos con representación anterior, a excepción de nuevo de IU, son castigados. El PSOE, pese a ganar las elecciones y un diputado más, pierde 20.000 electores. A FAC  le abandonan 50.000 de sus votantes que no recoge el PP en términos generales porque a ellos les abandonan otros 10.000. IU sube 7000 nuevos votantes y parece que es la fuerza política que menos rechazo ha generado entre aquellos que confiaron en ella hace menos de un año. Aunque los resultados se complican al observar la comparación con las generales. Pero manteniéndose siempre la tendencia hacia el incremento de caída de votantes de PP y PSOE.

El análisis que más rápidamente aparece es sencillo, pero quizás demasiado simplificado, y por tanto susceptible de matices interesantes:

Estas elecciones confirman, de nuevo, un retroceso del peso del bipartidismo que era evidente ya en las últimas generales. Y ahora, más allá de los porcentajes de voto obtenidos, dicho retroceso es compartido de manera más clara por los dos grandes partidos, que pierden votantes en las dos comunidades autónomas en disputa.

Pero, además, es muy interesante ver como si bien el incremento de la abstención es muy, pero que muy importante, el castigo abstencionista se ceba con PP y PSOE. Pero IU, como tercera fuerza política, no sólo no ve mermado su número de votantes sino que en un contexto de menor número de ciudadanos y ciudadanas acudiendo a las urnas continúa su crecimiento electoral. Así, parece claro que los y las electoras de IU están satisfechas en principio con su trabajo político, no manteniéndose sólo en un alto nivel de fidelización sino también recogiendo nuevas y nuevos electores.

Por tanto, la desafección generalizada respecto de nuestro sistema quizás deba ser matizada por una idea más compleja: es desafección por el modelo bipartidista de turno impuesto en España. Es una desafección progresiva de muchos ciudadanos y ciudadanas (al menos en los últimos años) respecto del PP y el PSOE, antes que respecto del global de los Partidos Políticos. Esta última afirmación, de todas formas, no niega el incremento de la desafección generalizada, plasmada en el increíble incremento de la abstención. Más bien se trata de una matización necesaria: no parece ser que todos los partidos u organizaciones políticas estén generando el mismo grado de rechazo o desafección (en un punto de vista cualitativo, evidentemente).

Realmente, y sin profundizar más, lo más interesante es observar esos casi 850.000 votantes que en Andalucía han abandonado desde el 2008 a Partido Popular y Partido Socialista. La mayor parte hacia la abstención y, en menor medida, hacia IU. Pero a día de hoy, en un sistema político basado en el Turno Restauracionista y que empobrece la misma concepción de democracia, un abandono tan importante de electores a ambos partidos (tendencia que se observó ya en las pasadas autonómicas y generales) muestra una tendencia a estudiar y debatir.

Y, por supuesto, cuanto habrá influido la reforma del Sr. Rajoy en la derrota de Arenas. Le debe, como mínimo, un Ministerio 😉

Voces contra la Globalización

Os dejo aquí para ver los 7 documentales de la serie “Voces contra la Globalización”, serie documental que realizó en el año 2006 Carlos Estevez para RTVE (eran otros tiempos en la pluralidad informativa) analizando el otro rostro del mundo global, mediante las voces de quiénes habitualmente tienen menos espacios para hablar. Su trabajo de entrevistas se plasmó también en un libro editado junto a Carlos Taibo. Más info con enlaces aquí

Capítulos:

Los amos del mundo:

 

La estrategia de Simbad:

El mundo de hoy:

Un mundo desigual:

Camino a la extinción:

La larga noche de los 500 años:

El siglo de la gente:

Respondiendo a (determinados) católicos. Una carta para hablar

Llevo días queriendo sentarme delante del ordenador a escribir este post. Pues llevo semanas sometido a un continuo debate con mucha gente que, simple y llanamente, ignora el punto de partida de mi argumentación. Y eso se vuelve aún más difícil cuando intentas escribir o debatir desde twitter, que es donde más mensajes se están cruzando estos días sobre la famosa, y para mi ya triste después de lo vivido ayer en Madrid, visita del Papa.

Evidentemente, esto no es una respuesta a todxs lxs católicxs con los que hable. Muchas personas han mantenido conmigo una conversación pausada y agradable, que áun sin acuerdo nunca ha faltado al respeto. Pero, y eso es lo que duele, también he vivido que me llamarán malvado, intolerante, ignorante, totalitario, dictador, vago, generador de odio, vividor a costa de los demás, etc etc… Solo por ser laico y defender el cumplimiento de la legislación española. Sólo y exclusivamente por eso.

¿Qué es ser laico? Pues, para empezar, ni significa ser ateo, ni significa ser agresivo como monseñores señalan, ni siquiera significa no compartir valores o principios del catolicismo o el cristianismo. Ser Laico y religioso no sólo no es extraño sino que fuera de España es común en multitud de Estados y en un número importante de políticos conservadores. Ser Laico y religioso es también una realidad de multitud de movimientos de Base cristianos y católicos, como el de los redactores deLos mecenas de Rouco, ese maravilloso texto escrito por curas de base y por redescristianas.

Ser Laico es, precisamente, ser tolerante. Porque es considerar en igualdad de derechos a todas las religiones, ateniéndose estas a las legislaciones vigentes sobre derechos y deberes de la ciudadanía. Ser laico significa no penalizar a una determinada confesión sino desterrar cualquier privilegio de alguna de ellas. Eso es el laicismo. Respetar las opciones privadas de las personas y considerar que ninguna de ellas dispone de privilegios específicos sobre el resto de la ciudadanía por profesar o tener una determinada fe. Y Ser laico y religioso significa aceptar tu responsabilidad personal y privada con una determinada confesión, pero no obligar a los demás a cargar con ella.

Pero, además, el sentimiento laico coincide muchísimo más con parte de la continua doctrina teológica que los catecismos explican a los niños: la libertad de elección. Si recuerdo bien la formación judeo-cristiana recibida, la tesis de que Jesus murió en la Cruz para garantizar nuestro libre albedrío es una de las más repetidas. En la teología católica enseñada a los y las jóvenes la libre elección de nuestra vida y nuestro camino hacia la eternidad es una piedra clave. Y por ello, ante la actuación concreta de gran parte del catolicismo español centrado en la intransigencia, o aceptamos que el laicismo es mejor camino católico; o aceptamos que la Iglesia Católica (o una de las iglesias católicas que componen esta institución), simple y llanamente, ha mentido a esos jóvenes y ella misma incumple ese principio.

El salvar al otro aunque no quiera ser salvado no es un principio cristiano o católico. La imposición de la salvación para aquellos que hemos decidido no salvarnos o no seguir ese camino no es un principio teológico. Es un principio base del Nacionalcatolicismo español. El mismo nacional catolicismo que desprecia a los sacerdotes de Base, que condenó durante años a Maritain, que lleva demasiados años dominando la jerarquía eclesiástica, que rechazó de pleno el concilio Vaticano II y que, yendo hacia atrás, está en la base de las máximas Opusdeístas de Camino y justifica el poco conocido asesinato y exilio de sacerdotes, religiosos y políticos católicos durante la Guerra Civil y la posguerra. Y no por el bando republicano. Es una estrategia de conquista y, en sus orígenes, de eliminación del conquistado. Es poner toda tu presencia terrenal al servicio de Dios pero en un plano de conquista de almas, de reevangelización, de batalla. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Salvo que pertenezcas al nacionalcatolicismo español:

Sólo te preocupas de edificar tu cultura. —Y es preciso edificar tu alma. —Así trabajarás como debes, por Cristo: para que El reine en el mundo hace falta que haya quienes, con la vista en el cielo, se dediquen prestigiosamente a todas las actividades humanas, y, desde ellas, ejerciten calladamente —y eficazmente— un apostolado de carácter profesional. (Máxima 347 de Camino, bueno de las últimas versiones. Recordar que es un texto que ha sido reescrito y expurgado en más de 10 ocasiones, aunque esas reconstrucciones eliminando, por ejemplo, referencias fascistas y antisemitas, nunca hayan sido reconocidas por la orden)

Ese es, en última instancia, el verdadero conflicto al que nos enfrentamos millones de personas, laicas y ateas, laicas y religiosas, en este país. A la pervivencia o no de la tolerancia y la aconfesionalidad.

Habitualmente, por defender estos principios se me ha llamado de todo. Pero, a día de hoy, creo que es importante que abandonemos discrepancias para, entre todos y todas, luchar por nuestra dignidad como personas. Algo que, de triunfar los planteamientos tradicionales del nacionalcatolicismo español (que no de los múltiples catolicismos existentes) puede quedar muy en entredicho. ¿Cuál es el problema? Demandar que la legislación española construya un modelo social, un estado no con el respeto a los valores o los principios cristianos, sino bajo los “valores y principios” de Rouco, el Opus, los legionarios y lo más rancio, dictatorial y antidemocrático que conocemos en la Iglesia española. Pensemos en el estado que ellos demandan: Un estado donde las personas no puedan amarse sino es bajo el estricto marco de la heterosexualidad de una carta. Es decir, donde sólo puedas amar a una persona de un sexo diferente, pero a una, SÓLO y exclusivamente a una, con la cual has de esperar hasta casarte, con la cual no puedes usar anticonceptivos y de la que nunca podrás divorciarte aunque considere que golpearte hasta la muerte sea el modelo perfecto de relación. Una sociedad donde AMAR, amar de verdad a alguien, sea un delito si esa persona es de tu mismo sexo. Y donde tú sólo serás catalogado como enfermo o como virus por el simple hecho de amar. Una sociedad totalitaria, donde no podrás escoger caminos no autorizados, donde estarás obligado a asumir principios que no compartas. Una sociedad que considerará que una mujer que enseñe la rodilla sea culpable de ser violada, que deposite toda la autoridad en la figura patriarcal frente a madre e hijos, independientemente de la razón. Una sociedad que prefiere la agonía de las personas, el sufrimiento, el dolor indescifrable e inacabable antes que el derecho a descansar. Que mantiene con vida al agonizante sin cura, que cultiva el dolor antes que el respeto. Una sociedad donde niñas de 9 años violadas, con graves riesgos de supervivencia para ella, no puedan abortar. Una sociedad donde no se pueda combatir el sida, donde las personas jóvenes no puedan encontrarse y ocupen espacios diferenciados de socialización en base al sexo al que pertenezcan. Una sociedad que te considerará siempre antes pecador que persona, donde serás sospechoso por existir, donde te considerarán animal por tus instintos antes que persona capaz de controlarlos.

Muchos podéis decirme que esto parece demagogia. Pero no lo es. Son sus escritos, son sus calificaciones y descalificaciones, son sus obras y son sus acciones.

¿Tan difícil es tolerar al otro? Nadie demanda la desaparición de la Iglesia sólo el fin del privilegio. Recordemos que el objetivo es crear un espacio colectivo, de convivencia y cooperación, donde quepamos todos y todas. Ninguna de las legislaciones que la Iglesia ataca y cuestiona, y que en mi opinión y la de muchas personas incluso pecan de insuficientes por la presión eclesiástica (IVE, Matrimonios homosexuales, muerte digna, divorcio, educación…); ninguna de ellas Prohibe ni obliga, simplemente concede esa opción a las personas. Mi pecado, digas lo que digas, no es tu pecado. Y si yo no lo considero pecado no tienes porque salvarme. Si un principio básico del cristianismo es respetar la voluntad del ser humano, su libre albedrío, si se supone que la figura más importante de vuestra religión murió por ello, por qué no podéis simple y llanamente respetarle a él y a partir de ahí respetarnos a los y las demás. Esto ya no es laicismo, es respeto. Y es la base de la convivencia democrática. Nunca pediré a una persona que se case con quien no quiera, que se divorcie porque yo lo desee, que aborte porque esa sea mi decisión o que siga obligada una fe porque esa sea la mía. Nunca lo haré. Ni yo ni millones de personas que sólo queremos vivir, amar, sonreír, querer, construir… ¿Tan difícil es?

Se que no, se que hay miles de católicos con los que me encuentro cada día. Miles más aún de cristianos que abandonan por estos motivos a su Iglesia para refugiarse únicamente en sus creencias. Miles de personas a las que respeto pero también admiro en muchos casos por su compromiso. Se donde está cada cual y disto mucho de considerarme o considerar a mis compañeros y compañeras el único modelo posible.

Intento escribir un post de acercamiento, de cercanía, de debate con vosotrxs, y por eso creo que lo dejo aquí, sin entrar con detalles en los privilegios que me hubiera gustado enunciar y que posee claramente la Iglesia dentro de nuestra sociedad.

Prefiero simplemente esa pregunta: ¿Tan difícil es tolerar al otro, al diferente, al extraño? No os pedimos ninguna imposición. Os pedimos que no nos la impongáis. Y a aquellos y aquellas que estéis de acuerdo con nosotros y nosotras os pedimos que nos ayudéis a impedir que alguien lo acabe imponiendo. No os pedimos que cambiéis vuestras creencias, sólo que entendáis que hay múltiples formas de vivir.

Y que tengáis cuidado con las compañías. A veces quien más presume de virtud es quien más peca de soberbia.